Una mujer que le aparecen mensajes escritos en la piel

Una mujer que le aparecen mensajes escritos en la piel. Los pobladores de la histórica villa de Mailín, en el departamento santiagueño de Avellaneda, donde cada mes de mayo se venera masivamente al Señor de los Milagros de Mailín, viven estos días entre el asombro y el escepticismo por un raro suceso que tiene como protagonista a una niña de 13 años, quien junto con su familia asegura que “un poder divino” se manifiesta en su cuerpo a través de mensajes que aparecen escritos sobre la piel.

La casa en la que vive junto con sus padres y seis hermanos está ubicada a no más de trescientos metros del templo que celosamente custodia la cruz del Señor Forastero.

Muchos vecinos hablan de “un don especial” o de “poderes”, otros prefieren ser cautos en sus conceptos, aunque aceptan lo que está ocurriendo y lo califican de “algo extraño, sin explicación”.

En ese contexto, en las dos últimas semanas el rumor de “la niña milagrosa” ganó las calles de Mailín y sus alrededores, y despertó la atención de las autoridades civiles y religiosas, a punto tal que el caso se instaló en la pequeña comunidad y hasta trascendió a localidades vecinas.

Pero la familia de la niña ya conocía del supuesto fenómeno desde hace dos años, aunque prefirieron mantenerlo en secreto “para cuidarla a ella”, según afirmó su madre.

La niña tiene 13 años, aunque su contextura denota menos edad. Cursa el sexto grado de la única escuela que hay en la villa, donde más notoriedad cobró el extraño acontecimiento.
Al recordar este hecho, su madre relató: “Un día, jugando con una linternita, ella (por su hija) se encontró en su cuerpo palabras y letras sueltas y viene a mostrarme. Yo le dije por qué se rayaba, pero de a poco se le fueron llenando de escritos las manos, la cara y la pancita”.

“Esto ocurrió hace dos años, en el mes de octubre. Primero eran rayas, flechas, corazones y escritos que no se entendían. Ella se ponía nerviosa y se enfermaba en la escuela, le subía la presión”.

“Pasó el tiempo –continuó la mujer- y recién hace dos semanas la maestra me llamó para contarme lo que había visto en el cuerpo de la nena. Entonces yo les dije que ya sabíamos, pero no queríamos decir nada para cuidarla a ella porque es muy chica”.

Ante esta misteriosa e inexplicable situación, la directora puso en aviso al sacerdote y este hizo llamar a la mujer.

“Fue ahí cuando le mostramos lo que tenía mi hija y quedó asombrado. El padre no supo qué decirme porque no entendía, aunque aconsejó que la hiciéramos ver con especialistas”, dijo.

El día 31 ocurrió algo que asustó a la familia
Según la mujer, las extrañas manifestaciones continuaron hasta que el pasado 31 sucedió algo que asustó mucho a la familia, por lo que optó por rezar debajo de un ranchito ubicado en la parte posterior de la casa.

“Ese día ella me pidió que le vea la panza donde tenía escrito la palabra ‘pronto’ y dos flechas. Nos asustamos y la llevamos al enfermero en la sala de primeros auxilios, pero él tampoco pudo explicar nada. También vino el comisionado Guillermo Gattas y vio todo. Me puse a rezar y a pedirles al Señor de Mailín y a mi hijito que falleció hace 20 años que me hagan entender los mensajes”, dijo.

Dijo que también la niña rezó para saber y entender qué estaba pasando, hasta que otro mensaje apareció en uno de sus muslos con grandes letras le revelaba: “Soy el Señor de Mailín”, junto a un dibujo del árbol sagrado.

“A esa hora –recordó la señora- cerca de las once de la noche nos fuimos al árbol sagrado a prender velas y de ahí volvimos a descansar”.

El curioso hecho fue novedad en la villa y los vecinos comenzaron a llegar a la casa de la familia a pedir que la niña alivie de sus dolencias, a lo que ella accedió con gusto. Con el trascurso de los días se fue incrementado en número de visitantes, según relató el padre de la pequeña, quien se gana la vida trabajando como albañil.

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