Si tenemos el smartphone con nosotros pensamos con mayor eficiencia

No lo digo yo, lo dice un estudio realizado por Russell Clayton de la Universidad de Florida, Glenn Leshner de la Universidad de Oklahoma y Anthony Almond de la Universidad de Indiana. El experimento, realizado con jóvenes de entre 18 y 24 años deja unos datos curiosos. Tenemos una mejor capacidad de raciocinio a la vez que pensamos con una mayor claridad y velocidad si disponemos de nuestro smartphone con nosotros, en vez de tenerlo lejos o en la otra punta de la habitación.

los-smartphones-nos-vuelven-tontos

Aunque el estudio no fue realizado con cualquier teléfono inteligente, si no con iPhones, pero esto es algo que en verdad es indiferente –supongo–. Parece ser que tener en nuestras manos un smartphone nos da confianza y seguridad en nosotros mismos, y es que sin duda alguna, el teléfono móvil se ha convertido en algo imprescindible para los jóvenes –¡y no tan jóvenes!– de todo el mundo.

El estudio consistía en algo muy simple, los participantes tenían que completar dos crucigramas y encontrar el mayor número de palabras escondidas en ellos. Para dar mayor incentivo, quien lograra el mayor número de descubrimientos, recibiría una tarjeta regalo.

El desarrollo de éste transcurría con total normalidad y los participantes encontraban palabras sin dificultad alguna, hasta que en un momento dado, los examinadores les pedían que dejarán sussmartphones –iPhone– en la otra punta de la habitación, lejos de su alcance y de sus manos. Entonces comenzaron los problemas.

Si bien los participantes encontraron de media un total de nueve palabras cuando tenían su smartphoneen la mano, una vez que se deshacían de éste, tan sólo lograban encontrar una media de seis. Pero la cosa no acababa aquí, si no que cuando el iPhone sonaba por culpa de alguna llamada o notificación, la frecuencia cardíaca y la presión arterial de los jóvenes aumentaba debido a que no podían responderla.

Usuario usando smartphone

Muy en resumen, las conclusiones del Doctor Clayton, las cuales se pueden leer en su totalidad en The Wall Street Journal, son que la gente se tranquiliza y piensa mejor con el iPhone o el smartphone en la mano, y eso es algo que debemos aceptar cuanto antes. No se trata de dejar el teléfono en casa, si no de intentar controlar su uso. El teléfono ya no es un simple dispositivo en nuestras vidas, es una forma de comunicarnos con los demás, algo que forma parte de nosotros mismos.

La importancia que tiene el teléfono móvil en nuestra vida es indiscutible. Ya sea como método de ocio para disfrutar de contenido multimedia, como método de comunicación gracias a aplicaciones de mensajería como WhatsApp o como instrumento indispensable de trabajo gracias al gran catálogo de aplicaciones disponibles, sin duda alguna, gran parte de nosotros nos sentimos “desnudos” sin el teléfono.

En definitiva, no puedo estar más de acuerdo con las palabras del Doctor Clayton. El teléfono móvil en exceso es malo –como todo en esta vida–, pero la cuestión no es volver a los teléfonos no inteligentes o dejarlos en el cajón de nuestra habitación, ya que se han convertido en algo inherente en el ser humano del siglo XXI, algo que todo el mundo debería asimilar cuanto antes.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *