Razones por las que tus seguidores en Twitter no aumentan

En el 2006, un nuevo servicio gratuito de “microblogging” irrumpió en el mundo de las redes sociales, logrando captar la atención de miles de personas por un aspecto muy llamativo, la inmediatez de la información. En la actualidad, Twitter tiene más de cien millones de usuarios activos alrededor del mundo.

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Como una de las metas más comunes entre los adeptos a la red del “ave azul” se encuentra sumar el mayor número de “seguidores” posibles a sus cuentas, esto con el objetivo de promocionar negocios, realizar propaganda política o religiosa, difundir ideas o simplemente sentirse una “celebridad” de las redes sociales.

A continuación te damos diez razones por las cuales quizás no hayas conquistado el número de seguidores anhelado:

Tu foto es un “huevo”

Habrás visto en más de una oportunidad que el perfil de algún usuario está identificado con la imagen de un huevo, esto se debe a que la persona no se ha tomado la molestia de subir una fotografía que la distinga del resto. La ausencia de una imagen puede causar desconfianza en los tuiteros, en consecuencia evitarán seguirte.

Biografía en tercera persona

En el periodismo impreso, escribir en tercera persona brinda seriedad al trabajo expuesto y desvincula al profesional de la información que está suministrando. Al parecer, esta regla no se ajusta a las redes sociales, debido a que este tipo de biografías hace parecer al tuitero una persona “pretenciosa”. Una historia personal redactada en primera persona puede atraer a más usuarios que una magnífica.

Un “gurú” en “social media”

Esta razón está estrechamente relacionada con la anterior. Las personas en cuyas biografías se autodenominan como “gurú” o experto en “social media” dan muy mala impresión. El campo de las redes sociales y lo que esto involucra es algo muy reciente y aunque el “tuitero” sea un gran conocedor de este, aún queda mucho con descubrir y aprender. Si deseas colocar en tu biografía algo que te relacione con el campo, hay que tratar de ser más creativo y no utilizar frases cliché.

Sígueme y te sigo

En Twitter se suele encontrar usuarios en cuya biografía señalan que si lo sigues ellos también te seguirán. “Sígueme y te sigo” no es una premisa agradable o atractiva. En las redes sociales no se debería seguir a ciegas sino existe algún gusto en común con el otro usuario.

Si un tuitero decide seguir un perfil es porque le interesa lo que publica, porque necesita esos contenidos o simplemente porque les causan gracia. Esta bien aceptado que no sigas a quien te sigue, no es algo malo. Si el usuario promete seguir a todos entonces está diciendo que no tiene criterio de selección o que sus intereses no están definidos.

“Siguiendo” a cientos de usuarios

Cuando un usuario en la red del “ave azul” sigue a un gran número de personas pero sólo lo siguen pocos tuiteros es símbolo de desconfianza. Peor aún, esto podría ser una señal de que el perfil esconda a un Spam.

Es normal que un usuario común tenga más “siguiendo” que “seguidores”. Pero cuando la diferencia es abismal, es decir, el usuario sigue a más de mil y sólo tiene cuatro seguidores, eso no puede significar nada bueno. El tuitero debe conseguir ser seguido por varias personas antes de enloquecer con el botón de seguir. En el caso de los famosos es distinto, suelen seguir a pocos y ser seguidos por muchos.

Exceso de mensajes

Aunque parezca una contradicción, tuitear demasiado resulta contraproducente, podría ser causa de cansancio en sus seguidores. Un usuario que se haya unido a la red en 2006, fecha de su creación, se estima como “lógico” que haya tuiteado unas ocho mil veces, pero para quienes no conocen estos datos, un perfil con dicha cantidad de mensajes puede representar una futura molestia.

Tuits “robots”

Muchos tuiteros programan sus tuits o se suscriben servicios que se encargan de publicar por ellos. Esta asistencia automática está muy bien para organizar y llegar a un público determinado. Sin embargo, si alguien revisa el “timeline” y los últimos tuits sólo son productos de algún “robot”, es posible que desista y no lo siga.

En Twitter se quiere leer a personas reales en tiempo real. A muy pocos seguidores les interesa un usuario que quiera mejorar sus estadísticas con “tuits” automáticos. Lo mejor, es tuitear cuando tenga la oportunidad y sobre temas que domine.

La falsa humildad

Muchas personas observan la información de la biografía, la foto del perfil y el número de seguidores para decidir si seguir o no a alguien. De igual modo, suelen mirar los últimos “tuits” de ese usuario para saber qué escribe. Una de las cosas que puede ocasionar rechazo en Twitter son los mensajes de “falsa humildad”.

Si uno o más de los últimos mensajes que un usuario ha publicado contiene estos elementos, el potencial seguidor podría pensar un poco su decisión. Esto empeora mucho más cuando el usuario hace un “retuit” de alguien que lo halaga.

El Twitter como tienda

Si se trata de una cuenta destinada a las ventas o al marketing, el usuario debería advertirlo en su biografía. De lo contrario el seguidor se extrañará cuando lea algún mensaje relacionado al tema. Sin embargo, tampoco es recomendable que la biografía sea un discurso de venta.

En cuanto a los mensajes, no dedique tantos “tuits” para tratar de vender algo. Esto sólo causará rechazo. La vida diaria de las personas está invadida de publicidad y no quieren que un particular se introduzca en su timeline con más productos.

Mensajes directos “basura”

Existen formas simples de perder a un seguidor reciente. Y una de estas maneras es el mensaje directo automático, el cual se envía cuando alguien empieza a seguirte. La mayoría de estos DM son mensajes de “autopromoción descarada”. Esto no genera curiosidad o empatía sino rechazo. Sólo perderá el seguidor recién ganado. Las direcciones del blog o de Facebook las puede colocar en su biografía y así siempre estar a la vista de los interesados.

[Fuente: ABC]

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