Razones para terminar una relación con un hombre

Razones para terminar una relación con un hombre . Muchas mujeres nos jactamos de no fijarnos en el físico cuando de hombres se trata, pero la verdad es que existen ciertos elementos, comportamientos o manías que nos provocan la necesidad de ponerle doble llave al cinturón de castidad.

 Estos son  algunas de las características que nosotras consideramos como deal breakers es decir, con lo que definitivamente no podríamos vivir de una pareja.

1. Las uñas feas

 Un hombre con las uñas largas, sucias o masticadas puede matarnos el deseo sexual más rápido que un cachorrito en sufrimiento. Chicos, no todas se fijan en esto, pero dada la opción estoy segura de que la gran mayoría de las mujeres preferiría ser tocada con las manos limpias. Tómense el tiempo de cortar bien sus uñas. La única excusa la tienen los guitarristas (e incluso así…)

 2. Los pies

Los pies de hobbit son asquerosos. Nadie quiere rozar su pierna contra las garras que algunos chicos se cargan. Si las uñas están largas, sucias o amarillas es un completo y absoluto turn off. No necesitamos que se hagan pedicure, con que se tomen el tiempo de cortarse las uñas para no arañarnos como gatos es suficiente. Además algunas chicas nos fijamos en los zapatos. Si tus zapatos de vestir los compraste cuando Vanilla Ice era la onda, te urge ir de shopping.

 3. Pelos en la nariz

 Si el vello de su nariz les provoca comezón en la barbilla, es un deal breaker. No saldremos con alguien que se pueda trenzar algo más que la cabeza. También aplica para las orejas, los hombros, los dedos…

 4. Ropa interior desgastada

 Si se quita los pantalones y su ropa interior tiene hoyos, el resorte aguado o simplemente da la apariencia de que la compró cuando Miguel de la Madrid era presidente, más le vale que se vuelva a poner los jeans, porque a nuestra cama no va a entrar.

 5. Zapatos negros con calcetines blancos

 Para muchas mujeres este look de Michael Jackson es motivo suficiente para voltearle la cara a cualquier chico en un bar.

 6. Los codos resecos

 Si así se le ven los codos, ¿cómo se le verá el resto de su ser? No podemos salir con un hombre que parece que se arrastró como Úrsula por las cenizas del Popo.

 7. Joyería de gangster

 No eres 50 Cent, no tienes derecho a usar cadenas largas. Los anillos gordos, las esclavas y el bling bling no nos encanta. Si él tiene más joyas que nosotras, no nos parece sexy.

 8. Viaje a la selva negra

 Si sus partes íntimas no conocen el frío acero de las tijeras, tampoco conocerán el calor de nuestra cama.

 9. El mal olor

 El único olor a patas que se perdona es el de los quesos. Existen mujeres con mal olfato, pero generalmente un hombre que huele mal se nota a metros de distancia. Cambien de desodorante, báñense diario, lávense los dientes y luego hablamos.

 10. Las manchas amarillas

 No importa donde las tenga, todas son un matapasiones instantáneo. Axilas, cuellos, dientes, dedos…

 11. Los embutidos

 Los hombres que usan playeras tan pegadas que parecen acordeón por lo prominente de sus lonjas nos parecen todo lo opuesto de atractivos. Si no tienen un six pack perfectamente formado, necesitan usar ropa más holgada.

 12. Calcetines en la cama

 No. Es. Sexy.

13. Pupilentes de colores

 Algo que sólo se le perdona  a Robert Pattinson. Los lentes de contacto de colores le quitan toda la intensidad a la mirada. Las mujeres sí nos fijamos en los ojos de los chicos, y si hasta su mirada es falsa, ¿qué podemos esperar de él?

 14. Figuritas en la barba

 O en cualquier otro pedazo de pelo donde se puedan formar números, frases o figuras e animalitos. El pelo no es un lugar para innovar.

 15. Exceso de gel

 El casco de soldado formado por su propio pelo cubierto por un bote entero de moco de gorila (patillas incluidas) es lo opuesto de atractivo. Si para meter nuestros dedos en su cabellera necesitamos de la ayuda de un martillo, es un deal breaker.

 16. Ropa satinada

 Si no está en una fiesta de la época disco, la ropa satinada es horrenda.

 17. El mal carácter

 Los hombres que le gritan a los meseros, recepcionistas o básicamente a cualquiera, no se merecen nuestra atención. Que vayan a gritarle a la persona que les enseñó a ser tan maleducados.

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