Razones para no comprar el Apple Watch

El Apple Watch lleva ya más de 24 horas en el mercado español y la disponibilidad, desde el minuto cero, es realmente limitada. Previa reserva podemos comprar en tienda los dos tamaños de cada variante, pero con la caja de 42 milímetros tendremos que esperar hasta julio en cualquier caso, tanto en tienda como a través de la tienda online. Nosotros ya lo hemos probado y te damos varias razones por las que no deberías comprar el Apple Watch.

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Con un precio realmente elevado sobre el de sus competidores de especificaciones similares, el Apple Watch parte de los 419 euros en su versión Sport con correa de goma, ideal para practicar deporte. La caja de 38 milímetros está diseñada para usuarios de muñeca fina, donde probablemente encajarán más mujeres que hombres. Ahora bien, cualquiera puede utilizarlo, porque la correa viene en dos tamaños para ajustarlo perfectamente a tu muñeca. Si quieres el modelo de 42 milímetros, prepara el bolsillo porque serán 50 euros más.

Nosotros hemos probado ya el modelo Apple Watch Sport de 38 milímetros con dos correas, blanca y verde (+59€). Y sí, en una muñeca grande, de hombre, también se puede ajustar a la perfección, aunque la pantalla quedará algo más pequeña de lo deseable, pero la correa queda perfectamente en su sitio. Y después de algunas horas con él, sintiéndolo mucho, no vamos sino a darte algunos motivos por los que no deberías comprarlo.

Autonomía muy limitada

La autonomía en un uso intensivo se limita a cerca de 30 horas, lo que quiere decir que tendrás que cargarlo con frecuencia, más de la deseable en un reloj, aunque este problema afecta casi por igual a todos los relojes inteligentes. Ahora bien, con equipos como los Pebble capaces de aguantar durante más de una semana… el Apple Watch se te quedará muy, pero que muy corto. El problema, en este sentido, es que cuando quieras hacer uso de él es posible que te encuentres con la pantalla apagada.

Dependencia excesiva del iPhone

Emparejado a un iPhone, el Apple Watch utiliza algunas aplicaciones independientes, y otras que son, básicamente, un “reflejo” de lo que veríamos en el iPhone. En cualquier caso, y sin ahondar demasiado en este aspecto, si quieres redactar un Tweet o publicar en otras redes sociales, no cuentes con tu Apple Watch. ¿Quieres responder un mensaje de WhatsApp? Tampoco puedes, y es algo que deberíamos marcar como requisito en un equipo que, no lo olvidemos, no baja de los 400 euros.

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Escasas funciones añadidas

El Apple Watch, como el resto de relojes inteligentes, están ideados para ser una “extensión” de nuestro teléfono inteligente. Para cumplir con estas funciones tiene un “control remoto” de nuestro iPhone que permite cambiar el modo sonido/silencio, activar una alerta para encontrar tu iPhone, controlar la cámara de forma remota y otras funciones por el estilo. Ahora bien, lo que sí es cierto es que no va a permitirnos mantener el iPhone en el bolsillo tanto cuanto desearíamos. En primer lugar, porque la autonomía lo condena, y por otra parte, sus tiempos de carga. ¿Otro problema? Que, como adelantábamos, el Apple Watch no ofrece nada más allá de lo que encontramos en nuestro iPhone, y sí una enorme cantidad de limitaciones que nos harán echar mano del móvil.

Siri no está cuando sí se le necesita

Esta era la baza de Siri, el asistente virtual de Apple, y no está cuando lo necesitamos. ¿Redactar un tweet con Siri? Imposible, para ello tenemos que ir a nuestro iPhone. ¿Redactar un mensaje de WhatsApp? Tampoco, y así con muchas otras funciones que realmente nos interesarían en el día a día con un dispositivo inteligente que siempre tenemos a mano. Habrá que ver cómo Apple avanza en estos aspectos con watchOS 2 y nuevas actualizaciones, pero aún están muy verdes en este sentido.

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Conclusión: Demasiado limitado para su precio… y las expectativas

¿No os ha pasado que cuando os pintan una película de “lo mejor hasta la fecha”, cuando vais a verla no os parece para tanto? Vale, la película era muy buena… pero no era para tanto, ni mucho menos. Eso ocurre con el Apple Watch, y a esto hay que sumarle que hablamos de un mínimo de 400 euros por llevar la inteligencia de Apple a nuestra muñeca. De acuerdo, pero, ¿y si miramos a la competencia? Aquí es donde tenemos el resultado de la ecuación.

Apple ha llegado tarde y con un dispositivo que no podemos tachar de “malo”, ni mucho menos. Ahora bien, por precios inferiores encontramos en el mercado equipos con compatibilidad más amplia, más funciones y características, diseño similar, características equivalentes y… oh, wait! también con autonomía real, es decir, posibilidad de usarlo sin nuestro smartphone gracias a las opciones de conectividad a redes móviles. Pero también es necesario matizar y recordar que estamos ante un equipo extremadamente fluido que sólo muestra problemas con las aplicaciones reflejo, las que actúan con dependencia absoluta del iPhone.

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