¿Qué está ocurriendo con las baterías en Android?

No te estoy contando nada nuevo si te digo que el tema de la autonomía en los smartphones Android es bastante preocupante, y en especial en este 2015, donde los buques insignia, aquellos que se supone que deben ser revolucionarios, llegan con una bajada general de la capacidad de la batería. No te pierdas esta reflexión y, sobre todo, saca tus conclusiones.

Herramientas-Android

Topes de gama: más caros y sin más autonomía

Cada año se presentan smartphones de gama alta que lideran el nombre de la marca. En él se pone un mimo especial en cuanto a diseño, potencia y funciones especiales. Cada fabricante se esfuerza en que quede un producto redondo, que sea un éxito de ventas y les haga ganar en prestigio e ingresos (sobre todo esto último). El problema con el que nos estamos encontrando en este 2015 es que la tendencia es a empeorar en cuanto a autonomía. Esto es algo que sucede en la mayoría de fabricantes.

Algunos fabricantes, como Samsung y Sony, han optado por poner una batería menor que el buque insignia anterior, así vemos que sucede con los Samsung Galaxy S6 y Note 5, y el Sony Xperia Z3+ (cuyo antecesor también redujo la capacidad de batería respecto al anterior). El caso de Samsung resulta especialmente grave si tenemos en cuenta que, además, han decidido aumentar la resolución de pantalla en cuanto a su familia Galaxy S.

samsung galaxy note 5 back

En cuanto a LG, ha decidido mantener el amperaje de su batería, así como su resolución de pantalla y tamaño de la misma en su LG G4 respecto a su antecesor. Motorola, por su lado, ha decidido aumentarlo, pero también hay que decir que el Moto X Style ha aumentado en todo respecto al Moto X 2014 (batería, tamaño de pantalla y resolución), así como Huawei, HTC y OnePlus han decidido también aumentar las baterías ligeramente. De cualquier modo, el amperaje no lo es todo, pues hay muchas otras cosas que influyen en la autonomía de nuestros smartphones.

Procesador y software, el principal escudo de los fabricantes, pero no el único

Los fabricantes tienen respuestas para todo, y si alguien quiere meterse en el asunto de por qué tal terminal tiene menos batería que su antecesor, se escudarán en el procesador de 64 bits, más potente y al mismo tiempo más eficiente en cuanto a consumo, y en su software, que gestiona mejor la batería al tiempo que da mayor fluidez al equipo. En realidad no mienten del todo, es cierto que un procesador de 64 bits es capaz de realizar más procesos en menor tiempo que uno de 32 bits, lo que hace que necesite menos energía, y en cuanto a software, se escudan en su “maravilloso” ahorro de energía, que es igual en todos.

Está de moda ahora eso de la carga rápida, que en media hora te carga un 50%, por ejemplo, pero se trata de un parche que no soluciona gran cosa. Podemos fijarnos en un trabajador que esté todo el día fuera de casa: ¿Debe esta persona llevarse consigo el cargador o una batería externa para que su terminal no se apague en mitad de la jornada? Mi respuesta es no, ni siquiera debería tener que llevar una batería adicional si su smartphone tiene batería extraíble. ¿O acaso esa persona se ha gastado 600€ (como mínimo) para tener que llevar más cacharros encima y que no se le apague durante su jornada? Si alguien se ha gastando semejante dineral en un gama alta, debería tener la garantía de que le va a durar todo el día, incluso con un uso intenso.

battery

Otra excusa: el diseño. Se escudan en eso para justificar su escasa batería. Unibody y con una batería para echarse a llorar, un sacrificio que los fabricantes creen necesario para que su terminal quede bonito. La pelea que aún algunos fabricantes se empeñan en mantener es fabricar un smartphone ultra delgado, unibody y con una batería triste. ¿El resultado? Un terminal bonito, cómodo y que se te apaga en mitad del día. No hace falta que sea tan delgado para que resulte atractivo. Podemos mirar al HTC One M9, un diseño que, aunque sea muy continuista, es bonito, es algo más gordo, pero con una batería medianamente decente, aunque el Snapdragon 810, con su modo incendio, le fastidie la autonomía. También está el OnePlus 2, con una batería buena y un diseño que, sin ser un alarde de belleza, es bonito.Teniendo esto en cuenta, la excusa del diseño me parece pobre a más no poder.

Por último, vamos a darle un poco de caña al Samsung Galaxy Note 5, un terminal cuyo origen ha sido el de ser una gran herramienta para las personas dedicadas a los negocios. Las principales armas de esta gama (a la cual siempre he respetado) han sido proporcionar un extra de potencia respcto a la familia S, su S-Pen, que ha ido ganando en utilidad, y su batería, perfecta para gente que sale de casa temprano y llega tarde, pero con su terminal aún encendido. El Note 5 ha perdido su esencia: su potencia es muy similar (ha ganado en memoria RAM), su S-Pen, en este caso, sí ha evolucionado algo, y su batería, no solo no es extraíble, sino que ha disminuido su capacidad. Samsung de nuevo se escuda en la carga rápida y en su procesador de 64 bits. Hasta que no sea analizado debidamente no podremos sacar conclusiones, pero no veo una buena evolución como para deshacerte de tu Note 4, el cual, personalmente, prefiero antes que este Note 5.

Gama alta vs gama media: el mundo al revés

Vale, un gama alta tiene un procesador que es la leche, tiene sensores hasta para controlar a los sensores, es tan bonito que sólo la ley te impide casarte con él (¿Habrá algún decreto que te impida casarte con tu smartphone?) y es tan caro que 1Kg de smartphones de tu modelo puedes hacer compras más curiosas. ¿Pero por qué los de gama media, con un precio muy inferior, tienen una batería mucho más coherente, e incluso mayor, que los de gama alta? Pongamos de ejemplo al Bq Aquaris M5, con 3120 mAh teniendo una panta FullHD de 5 pulgadas, o al bestial Motorola Moto X Play, con 3630 mAh de batería y una pantalla FullHD de 5,5 pulgadas. Ambos están equipados con un Snapdragon 615, menos potente, lo que aliviará a la batería.

moto x play camera

Ahora vamos a coger otro par de ejemplos de gama alta: Samsung Galaxy Note 5, con 3000 mAh de batería y una pantalla de 5,7 pulgadas con resolución QHD, y al LG G4, con 3000 mAh de batería, pantalla de 5,5 pulgadas y resolución QHD. No he querido escoger al OnePlus 2 porque busco ejemplos considerablemente más caros que los de gama media. Vemos como ninguno de los gama alta mecionados son capaces de superar en cuanto a batería a los gama media, sobre todo teniendo en cuenta que llevan procesadores más potentes (que gastan más energía) y resoluciones más altas (y todos sabemos que el mayor gasto de batería se lo lleva la pantalla).

Si tenemos en cuenta los 4 ejemplos (2 gama media y 2 gama alta), si yo fuera una de esas personas que trabaja todo el día fuera de casa y no me puedo permitir ponerme a cargar el terminal a mitad de jornada, optaría por cualquiera de los gama media. Voy a tener la potencia necesaria para poder gestionar mis tareas y poder pasar el rato de vuelta a casa con juegos ocasionales, y todo ello sin necesidad de un cargador que ocupe sitio, aunque para ello tenga que renunciar a una cámara bestial y a funciones extra que quizás no vaya a usar a diario. He puesto estos ejemplos, pero hay muchos terminales de gama media con una batería acorde al resto de su hardware y te van a ofrecer una buena experiencia de usuario (y el 2015 está siendo el año donde la gama media se está poniendo verdaderamente interesante).

lg g4 back plastic

Para finalizar, el mejor consejo que puedo darte si buscas un smartphone a buen precio aunque no tenga lo último de lo último, pero que te aguante bien todo el día sin necesitar de batería externa o cargador es comprate un gama alta de generación anterior (como un Sony Xperia Z3) que siguen siendo muy potentes, tienen mejor batería y están a buen precio, o mejor aún, apuesta por un gama media de los que están saliendo este año, cuyo precio es muy razonable, tienen una potencia adecuada, y en pocos casos te dejarán tirado durante la jornada. Piensa en lo que necesitas, no en tener lo último.

Los fabricantes de hardware se preocupan más por la batería que los fabricantes de baterías

Desde hace unos años, hemos sido testigos de cómo Qualcomm se ha preocupado en diseñar procesadores cada vez más eficientes en cuanto a gasto de batería, o cómo Google se ha preocupado de optimizar el gasto de batería del sistema (aunque con Lollipop no ha salido demasiado bien, esperemos a Android 6.0 Marshmallow). Mientras tanto, los fabricantes de baterías se toman con excesiva calma la investigación de nuevas clases de baterías que sean económicas y más duraderas (tanto a nivel de carga individual como de vida útil).

qualcomm snapdragon w

Si a día de hoy un fabricante quiere meter una batería de 4000 mAh, debe fabricar un smartphone que con toda seguridad pasará de 10 mm de grosor, lo cual algunos usuarios ven como una desventaja suficiente como para optar por otro terminal. Cada vez que leo noticias de que tal procesador es más eficiente, que permite cargas más rápidas, o que la siguiente versión de Android tendrá mejor gestión de la batería, me viene una pregunta a la cabeza: ¿Y los fabricantes de baterías qué hacen, ponerse morenos en las Bahamas? ¿Hacer una torre con palillos para los dientes? ¿O ir a cursos de cómo desaprovechar el tiempo? Porque mientras los demás luchan por nuestras baterías, no veo que las baterías mejoren en sus componentes.

Durante el artículo he puesto a parir a unos cuantos fabricantes, a los que la autonomía parece que les preocupa muy poco, o hacen negocios con fabricantes de baterías externas, y es que la autonomía es la asignatura pendiente de nuestros terminales en Android. ¿Qué piensas de este tema? ¿Te apetece poner a parir a los fabricantes? No te cortes.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *