Qué es y cómo funciona realmente la carga rápida

Seguro que muchas veces has leído o escuchado el término carga rápida. Incluso puede que tu móvil actual lo incluya. La mayoría de usuarios tiene claro que esta característica sirve para que el móvil se cargue más rápido, pero son varios los mitos asociados a esta tecnología. Por ejemplo, algunos se preguntan si utilizar la carga rápida frecuentemente acaba deteriorando la batería o si dejar cargando el móvil más tiempo del necesario puede tener efectos secundarios.

Para dar solución a estas y otras dudas vamos a contar cómo funciona realmente la carga rápida, qué tipos hay y abordaremos algunas de las dudas más habituales. Para ello, hemos recurrido a Pablo García, director de hardware de BQ (una de las pocas empresas que diseña y desarrolla electrónica de consumo en Europa). ¡Empezamos!

¿Cómo funciona realmente la carga rápida?

Lo primero que vamos a ver es cómo funciona realmente la carga rápida, es decir, cómo se realiza la comunicación entre el dispositivo y el cargador.

La carga rápida se basa en entregar más potencia al dispositivo para que la batería se cargue de forma más ágil. Para ello, tanto los circuitos del cargador como los del dispositivo deben ser compatibles con el protocolo de carga rápida para que puedan “negociar” entre ellos la subida de la tensión de carga por encima de los 5V (el estándar del USB). ¿Por qué la tensión? Porque, aunque la potencia eléctrica se puede aumentar elevando ésta o la corriente, aumentar la tensión es la manera más eficiente térmica y energéticamente de hacerlo. Por último, según la celda de batería que incluya el dispositivo, se determina la potencia que esta puede absorber.

Ya tenemos claro por qué los dos componentes deben ser compatibles con la carga rápida. Ahora vamos a ver qué ocurre cuando se conecta el cargador y el nivel de batería es bajo:

  • Al principio, la salida del cargador se encuentra en niveles de tensión estándar(5V).
  • Al conectar ambos, el circuito de carga del dispositivo mide la tensión en las líneas de datos del cable USB para comprobar a qué tipo de cargador se ha conectado.
  • Cuando reconoce el cargador de carga rápida, el dispositivo “le pide” a éste que entregue una tensión determinada para conseguir la potencia necesaria y el punto óptimo de eficiencia energética. Para ello, va transmitiendo las peticiones de subida o bajada de tensión a través del USB.

En lo que a la batería concierne, el proceso de carga es idéntico en parámetros de tensión al de carga normal, lo que aumenta es la corriente máxima de carga ya que, con la ayuda de la carga rápida, se dispone de más potencia.

¿Son todas las cargas rápidas iguales?

“Aunque hay distintos tipos de carga rápida con diferentes nombres, todos están basados en la misma idea: el cargador externo y el circuito de carga de batería del dispositivo deben compartir el mismo protocolo de carga rápida para que ésta se produzca. Son compañeros inseparables.” explica Pablo.

Eso sí, no todas funcionan igual. Por ejemplo, la versión Quick Charge 2.0 ofrecía la posibilidad de usar el cargador en tres niveles de tensión (5/9/12 V), mientras que la versión Quick Charge 3.0 (que es precisamente la que utiliza BQ en sus Aquaris X y Aquaris X Pro) permite al dispositivo seleccionar una tensión del cargador en el rango 5 V a 12 V en pasos de 200mV, lo que ayuda al circuito de carga a seleccionar la tensión de entrada más conveniente para alcanzar el mejor punto de eficiencia.

¿Utilizar un cargador de carga rápida daña la batería?

Ahora que ya sabemos cómo funciona la carga rápida técnicamente, podemos empezar a resolver las dudas más habituales. Por ejemplo, aunque algunos usuarios crean que la carga rápida puede perjudicar la batería del terminal, no es real.

Y es que, como aclara Pablo, las celdas de una batería se caracterizan por su capacidad, pero también por su corriente de carga. “Las celdas que se usan en los dispositivos con carga rápida soportan más corriente de carga sin llegar a dañarse ni envejecer por ello. Algunos fabricantes (como nosotros) añaden, además, un margen de seguridad adicional sobre la máxima corriente que soporta la celda de la batería.”

¿Puedo utilizar un cargador con carga rápida en un dispositivo que no tiene carga rápida?

Es posible que en algún momento nos hayamos encontrado con esta situación:  se nos olvida el cargador del móvil en casa, un compañero nos presta el suyo y resulta que utiliza algún sistema de carga rápida. ¿Puedo utilizarlo en mi móvil que no tiene carga rápida?

La respuesta es sí. ”El cargador de carga rápida, al conectarlo al dispositivo, se comporta como uno normal porque es el dispositivo el que le indica que es compatible con la carga rápida. Por eso, si conectamos un móvil sin carga rápida, al cargador no le llegará la ‘comunicación’ de que está ante un dispositivo con carga rápida y se comportará como un cargador normal.” explica Pablo.

¿Qué pasa si lo dejo toda la noche cargando y tengo activada la carga rápida?

Esta es otra de las preguntas más comunes. Algunos usuarios tienen la teoría de que dejar cargando toda la noche un móvil que se carga en dos horas no debe ser bueno para el terminal. ¿Es así realmente?

Pablo aclara que que un cargador y una batería soporten la carga rápida solo afecta a la corriente máxima de carga. “Es decir, otros parámetros, como este, siguen siendo igual que en la carga normal.” Dicho esto, la respuesta a la pregunta planteada es no. Cuando el proceso de carga de la batería llega a su fin (100%), la batería se deja aislada, ni se le suministra corriente ni se le demanda.

Aún así, tras varias horas, la batería puede descargarse ligeramente debido a su propia autodescarga y a la circuitería cercana. Cuando el dispositivo detecta que la tensión de la batería ha bajado lo suficiente, relanza el proceso de carga hasta que, una vez alcanzado de nuevo el 100%, vuelve al estado en el que la batería deja de ser cargada. Este proceso puede ocurrir un par de veces como máximo durante la noche.

En resumen, un terminal sólo recibirá carga rápida si tanto él como el cargador están preparados para ello. Así que no debemos preocuparnos por la vida útil de la batería por utilizar la carga rápida.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *