Nik Wallenda cruza el Niágara sobre la cuerda floja

El equilibrista estadounidense Nik Wallenda logró con éxito cruzar la cuerda floja sobre el Niágara desde Estados Unidos a Canadá. Con paso lento pero firme, a Nik le tomó 25 minutos con 21 segundos caminar los 1,804 pies completar el tramo. Al llegar a la meta fue recibido con los aplausos de los presentes que llegaron al lugar temprano en la tarde. Oficiales de inmigración del gobierno canadiense le dieron la bienvenida y le pidieron su pasaporte.

“He estado soñando con este día casi toda mi vida”, indicó Wallenda en su cuenta de Twitter. La travesía, sin embargo, estuvo llena de tensión. Solo se necesitaba un pequeño error para que el desenlace terminara en muerte. Como medida de seguridad, Nik vistió un arnés y personal de emergencia se encontraba en el lugar listo a socorrer a Nik en cualquier momento.

Llegar a la meta representó para Wallenda, de 33 años, superar varios retos. La humedad que genera la caída de agua por las cataratas implicaba que caminaría sobre un cable mojado que tenía un diámetro de dos pulgadas. Como si fuera poco, también enfrentó corrientes de aire que hacían más peligrosa la travesía.

El equilibrista, sin embargo, replicó dichas condiciones climatológicas durante sus previas prácticas para completar el desafío. Tanto Nik como su apellido no son desconocidos para los boricuas. Como muchos recuerdan, Karl Wallenda, bisabuelo de Nik, perdió la vida enPuerto Rico mientras caminaba en la cuerda floja sobre la avenidaAshford. Vientos de 48 millas por hora propiciaron que el famoso equilibrista no lograra cruzar las torres del hotel Condado Plaza y callera al vacío.

Tuvieron que pasar 33 años de aquel fatídico 22 de marzo de 1978 para que el reto fuera completado. Precisamente fue Nik quien logró la hazaña el 4 de junio de 2011. En esa ocasión, la madre de Nik, Delilah Wallenda, decidió caminar la ruta con su hijo.

Varios minutos pasadas las 11:00 de la mañana, Delilah y Nik comenzaron el tramo desde extremos contrarios. Al llegar al centro, Delilah se sentó en la cuerda, Nik le pasó por encima y cada cual continuó su marcha hasta alcanzar los edificios.

“Me siento aliviado ahora que todo terminó. Me estaba empezando a poner nervioso por la lluvia. Las condiciones en las que se hizo la caminata fueron duras, pero ellos no querían cancelar el evento”, dijo minutos después de culminada la travesía Terry, padre de Nik y esposo de Delilah.

“Me siento muy bien de que pudieron hacerlo. Honraron el nombre Wallenda”, agregó el hombre. Terry narró a Primera Hora ese día que casi le da un “ataque cardiaco” y por poco se “desmayó” cuando su hijo, quien tiene 33 años, le dijo que quería hacer la misma travesía donde su abuelo falleció.

El cruce duró menos de 10 minutos. La asistencia fue escasa y las medidas de seguridad extremas, al punto de que no dejaron que los asistentes y personas que simplemente pasaban por allí y quedaron atrapados en el área estuvieran siquiera en las aceras frente al hotel.

Desafiar la muerte no es nada desconocido para los Wallenda. Nik pertenece a la séptima generación de una familia que se ha destacado por dominar el arte de caminar sobre la cuerda floja.

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