La dieta mágica para bajar de peso

Siempre están surgiendo nuevas dietas que por momentos se vuelven en extremo populares, y es que siempre habrá mujeres tratando de perder peso. Pero emocionarnos con la dieta de moda que promete ayudarnos a perder una gran cantidad de libras en sólo unos días, es un grave error.

“Si existiera una solución mágica para conseguir el cuerpo perfecto, todos tendríamos el cuerpo perfecto”, le dijo a HuffPost Voces la Dra. Katie Rickel, psicóloga clínica especializada en manejo de peso. “La pérdida de peso es un proceso complejo que require cambios de comportamiento significativos, ajustes psicológicos en nuestra perspectiva, y un esfuerzo considerable durante un período sostenido de tiempo”.

Lamentablemente, son muchas las mujeres que caen en la tentadora trampa de las modas de dieta. Recientemente, el método del tubo por la nariz se convirtió en uno de los favoritos de las novias que, en un intento por entrar sin problemas en su traje de bodas, ingieren únicamente 800 calorías de alimento líquido, para bajar hasta veinte libras en diez días.

“Aún cuando la pérdida de peso se facilite psicológicamente (como puede suceder con las cirugías bariátricas y los medicamentos para perder peso), le gente debe comer menos y moverse más para lograr una pérdida de peso a largo plazo”, señala la experta. Pero esto es justamente lo que a muchos les cuesta entender: la alimentación y el ejercicio SIEMPRE serán clave para conseguir un peso saludable.

Las dietas exprés sólo nos dan beneficios inmediatos, pero no nos ayudan a acostumbrarnos a un estilo de vida que verdaderamente beneficie nuestra salud. Seguir una dieta mágica podría hacer que notemos grandes avances en la báscula, pero estos podrían ser simplemente un espejismo.

“Las tácticas de pérdida de peso que provocan que la báscula baje rápidamente, generalmente consiguen su objetivo por la pérdida de agua en las células y en los músculos”, explica Rickel. “La pérdida de grasa, desde el punto de vista fisiológico, requiere un déficit sostenido de la ingesta de calorías, algo que toma semanas y meses en conseguirse”.

Pero como estamos tan acostumbrados a tener todo lo que queremos a la velocidad de un click, una dieta a largo plazo no parece entusiasmarnos. “En nuestra cultura de soluciones rápidas, es atractivo creer que hay un atajo en el proceso de perder peso. Sin embargo, los principios básicos de la biología dejan claro que así no es como funcionan las cosas”, afirma la doctora.

Tomando como ejemplo la citada dieta del tubo, o ‘K-E diet’, Rickel nos explica que el atributo de dieta ‘mágica’ deriva del efecto placebo. “A través de este fenómeno, un tratamiento inútil (o medicamento inerte) genera un cambio simplemente porque el paciente cree que está recibiendo un tratamiento efectivo”. En otras palabras, lo que nos venden como una solución ‘mágica’ no es más que un juego que nuestras mentes aceptan jugar.

“Un individuo que es capaz de adherirse a una dieta de 800 calorías durante diez días, probablemente verá una pérdida temporal de peso en la báscula. La simple drástica reducción de calorías –con o sin un tubo nasogástrico–, conducirán a la pérdida de agua y músculo en la mayoría de las personas, y esto hará que el número en la báscula baje”, explica Rickel. “Sin embargo, las personas suelen batallar para ajustarse a una dieta tan baja en calorías porque su mente los hace eventualmente querer consumir más calorías. Sin embargo, si una persona cree que el tubo nasogátrico es suficiente para evitar esos impulsos biológicos, entonces existe la posibilidad de que ignore a su mente cuando quiera comer, y entonces –al menos a corto plazo-, tendrá éxito con su dieta”.

Y lo mismo sucede si tu dieta la acompañas de unas pastillas o gotitas mágicas. Ni el tubo ni ninguna otra cosa hacen el ‘truco de magia’: tu mente es el único secreto para el éxito. “Si a una persona que va a hacer dieta le dijeran que sostener una varita mágica le dará el poder para apegarse a su dieta, y ésta creyera que la varita mágica tiene dichas propiedades, entonces esta persona podría seguir su dieta de igual manera que la mujer que tiene el tubo nasogástrico insertado”.

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