Israel sólo negociará si Hamas deja de atacar

JERUSALÉN- Por ahora, los esfuerzos internacionales por lograr un alto el fuego entre Israel y Hamas han resultado infructuosos. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha aclarado que, antes de considerar siquiera su Gobierno aceptar un alto el fuego, debe cesar el disparo de misiles desde la franja de Gaza hacia territorio hebreo. «Israel tiene derecho a hacer lo que sea necesario para poner fin a los disparos en su contra», recalcó ayer el jefe del Ejecutivo hebreo en el quinto día de la operación «Columna Defensiva» contra blancos de los grupos radicales en la franja de Gaza. Desde el miércoles por la tarde, Israel atacó más de 1.000 objetivos desde el aire, especialmente de Hamas y la Yihad Islámica, siendo gran parte de ellos lanzadores de misiles de largo alcance que ya estaban listos, cargados, para disparar, escondidos en la tierra.

«Hacemos un gran esfuerzo por garantizar que los ataques sean puntuales y quirúrgicos, porque no corresponde ni a nuestros valores ni a nuestros intereses que mueran civiles inocentes», declaró el viceprimer ministro y titular de Asuntos Estratégicos, Moshe Yaalon, agregando que «si lamentablemente hay muertos civiles, toda la responsabilidad es de Hamas, que se esconde detrás de ellos».

Ayer murieron doce civiles palestinos en el ataque a la casa de Yahia Abia, comandante del sistema de misiles y cohetes de Hamas, en el campamento de refugiados Jebalia. Según fuentes palestinas, toda su familia fue alcanzada. Por su parte, continúan siendo disparados hacia Israel numerosos misiles. Han sido más de 900 desde el comienzo de la misión y más de 300 de ellos fueron interceptados exitosamente por las baterías antimisiles «Cúpula de Hierro».

La batería de dicho sistema que fue emplazada el sábado en las inmediaciones de Tel Aviv para proteger a la gran urbe, así como también a Jerusalén, destruyó ayer en el aire los misiles lanzados hacia la ciudad. Ayer, por primera vez, fueron disparados misiles de largo alcance hacia Tel Aviv, tanto por la mañana como al atardecer. Cuando el radar de la defensa antiaérea captó los misiles en camino, las alarmas sonaron también en ciudades aledañas al sur de Tel Aviv. De la municipalidad de Tel Aviv ya exhortaron a la ciudadanía a dejar abiertas las entradas a sus edificios, para permitir que la gente se resguarde si le sorprende una alarma en medio de la calle. Además, las alarmas fueron sumamente asiduas en diferentes partes del sur, sonando a veces al mismo tiempo en varias ciudades, y volviendo a sonar inmediatamente después de que la gente saliera del refugio pensando que ya todo había terminado. En la ciudad de Ashdod, cerca del mediodía, registraron el disparo de 13 misiles de una vez. Tanto en Ashdod como en Ofakim hubo impactos directos en viviendas, aunque sin víctimas mortales porque la gente no estaba en casa o había alcanzado los refugios.

Casi todos los lanzados hacia las grandes ciudades fueron interceptados por la «Cúpula de Hierro», pero algunos no fueron neutralizados y aterrizaron en Ofakim, Ashdod y Ashkelon. En Ofakim, uno de los misiles «Grad» hizo impacto cerca de un automóvil, hiriendo a cuatro civiles, dos de ellas con heridas de mediana entidad. A pesar de la continuación de los disparos hacia Israel, el Ministerio de Defensa resolvió reabrir el pasaje de Kerem Shalom que conecta Gaza con Israel, pasando por allí 124 camiones con abastecimiento de comidas y remedios para la franja, aunque el día anterior la Agencia de Naciones Unidas para Refugiados (Acnur) había aclarado que no hay ninguna crisis humanitaria en Gaza. Por otra parte, más de 20 civiles palestinos pasaron por el puesto de Erez hacia territorio israelí para recibir tratamiento médico en hospitales israelíes.

Y mientras ésta es la situación sobre el terreno, hay interés internacional para intentar lograr un alto el fuego. Ayer, llegó a Israel el ministro de Exteriores de Francia, Laurent Fabius, quien en una rueda de prensa junto a su homólogo israelí, Avigdor Liberman, dijo que «debemos hacer todo para impedir una guerra en Gaza», agregando que «yo estoy aquí porque estamos hablando con todas las partes, o sea los egipcios, los qatarías e Israel». Liberman recalcó que «Israel desea un acuerdo a largo plazo que incluya el cese de todo fuego por parte de las organizaciones terroristas sobre centros poblados».

La figura clave en el intento de lograr la calma es el presidente de Egipto, Mohamed Mursi, cuyos altos representantes dialogan con el enviado de Hamas, Khaled Mashal, que llegó para ello a El Cairo. Fuentes egipcias señalaron que un representante israelí también había llegado a la capital para participar en dichos contactos, pero Netanyahu rehusó referirse al tema. «Haremos todo lo necesario para alcanzar las metas de la operación», recalcó el ministro de Defensa, Ehud Barak. «No estamos decididos a llevar a cabo una operación terrestre, pero lo dudaremos si la realidad lo exige».Y agregó: «Estimamos que no depende puramente de nosotros».

Via: La Razon.es

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