Imagenes del asesino de Connecticut

Imagenes del asesino de Connecticut. Muy pocos vecinos del tranquilo barrio que se extiende alrededor de la calle Yogananda, en Newtown, habían reparado en el joven delgado y pálido que vivía desde hacía 20 años en el número 36. Hasta el viernes, cuando Adam Lanza se convirtió en el asesino de Newtown y enlutó al país.

“Era un chico muy tímido, bastante retraído”, explica Kathy Brophy, que vive a unas calles de distancia de los Lanza y cuyo hijo solía jugar de pequeño con Adam.

En el barrio, pocos recuerdan a Adam o a su hermano Ryan. “Aquí vivimos de manera aislada, apenas tenemos trato los unos con los otros”, indica Doreen Hausburgh, una odontóloga que reside en la zona.

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Ese carácter reservado de Lanza es el que complica a las autoridades en la elaboración de un perfil que pueda explicar las razones que llevaron al joven a disparar de manera indiscriminada contra niños. El pasado de Lanza, del que no hay casi rastros, es una incógnita. No tiene perfil en ninguna red social y su foto ni siquiera aparece en el anuario de su promoción, la de la clase de 2010 del Newtown High School.

Su paso por ese instituto también aparece difuminado. Apenas hizo amigos y sus compañeros lo recuerdan como un chico “callado y brillante”. Tanto él como Ryan pertenecían al club de tecnología, donde “pasaban muchas horas jugando a los videojuegos en la sala de televisión”, cuenta Tim Arnone, quien fue compañero de Adam en la primaria.

Otro conocido que no quiso dar su nombre aseguró que era fanático de la cultura japonesa y del juego de armas Dynasty Warriors. Lanza estaba familiarizado con las armas. Su madre era coleccionista y algunos medios aseguran que salía con sus hijos a hacer prácticas de tiro.

La vida de Adam Lanza es analizada y diseccionada por todos los medios estadounidenses. Algunos aseguran que su propio hermano confesó a la policía que padecía problemas mentales, aunque no trascendió de qué tipo, y que hacía dos años que no hablaba con él.

Desde su aparente soledad en la casa del número 36 de Yogananda Street, Lanza asistió al proceso de separación de sus padres, que se prolongó durante tres años hasta culminar en divorcio en 2009, y lo hizo sin el apoyo de su hermano mayor, que en 2006 abandonó Newtown para estudiar en la Universidad Quinnipac. Su padre, Peter Lanza, se trasladó a Stamford.

La policía dice que en la casa familiar encontró pistas para explicar “cómo y por qué Lanza hizo lo que hizo”. En el barrio en el que residía, los vecinos no encuentran ninguna.

Fuentes de la investigación apuntan que Adam trató de comprar un rifle el miércoles, pero no le dejaron porque el Estado está en un periodo de espera sobre la venta de armas.

El joven que cometió la matanza en la primaria de Connecticut le disparó cuatro veces a su madre en la cabeza antes de dirigirse a la primaria y matar a 26 personas, entre ellos 20 niños, revelaron las autoridades el domingo, a medida que surgen detalles que indican que el asesino planeaba un ataque todavía peor.

La Policía del estado de Connecticut afirmó el domingo que sus agentes hallaron numerosos cargadores de 30 balas y centenares de balas en la escuela primaria donde ocurrió la matanza del viernes. Se trata de la peor masacre de niños escolares en la historia de Estados Unidos.

El teniente de la Policía estatal Paul Vance dijo que las autoridades identificaron oficialmente al atacante de la escuela como Adam Lanza. Dijeron que su madre, Nancy, fue una de sus víctimas.

Lanza mató a tiros a su madre en su casa, luego condujo hasta la primaria Sandy Hook con al menos tres armas de ella. Irrumpió en la escuela por una ventana que rompió y abrió fuego, dijeron las autoridades. En cuestión de minutos, mató a 20 niños, seis mujeres y se quitó la vida.

El impensable derramamiento de sangre pudo ser todavía peor. El gobernador de Connecticut, Dannel Malloy, dijo que Lanza se suicidó cuando la Policía entró en el edificio.

“Suponemos que cuando estaba en la segunda aula escuchó a los oficiales viniendo. Al parecer en ese momento decidió quitarse la vida”, dijo Malloy en entrevista con la cadena ABC. El gobernador no habló de los motivos del ataque y un policía dijo que no han encontrado cartas o diarios que pudieran darles alguna pista.

Mientras tanto, el presidente Barack Obama llegó a la ciudad por la noche para reunirse en privado con las familias de las víctimas y tratar de consolarlas. El mandatario también estaba por agradecer la asistencia policial y emitir un mensaje durante una vigila.

El viaje es el cuarto de Obama a alguna ciudad que haya sido escenario de una matanza colectiva con armas de fuego.

Un grupo de agentes federales recorrió decenas de tiendas de armas y campos de tiro en Connecticut en busca de pistas que arrojen luz sobre la vida del autor de la matanza.

Hay varias interrogantes para la Policía: ¿Por qué su madre, una divorciada adinerada, tenía un alijo de armas en la casa? ¿Qué experiencia tenía Lanza con esas armas? Y, por encima de todo, ¿qué fue lo que lo llevó a matar a niños de seis y siete años?

Todas las víctimas fueron muertas a disparos de fusil y algunas con disparos a corta distancia. Al parecer todas fueron atacadas con más de un disparo, informó el jefe del servicio forense, el médico H. Wayne Carver. De los 20 menores, ocho eran varones y 12 eran niñas.

A la pregunta de si los niños habían sufrido, Carver respondió: “Si acaso, no mucho tiempo”. Sobre cuántos tiros fueron hechos, contestó: “Yo tendría suerte si pudiera decir cuántos encontré”. Los padres identificaron a los niños mediante fotografías para evitarles una conmoción peor, explicó Carver.

Los detalles terribles sobre los últimos momentos de los pequeños inocentes surgieron cuando las autoridades divulgaron sus nombres y edades. Los más pequeños tenían entre seis y siete años y la víctima de mayor edad tenía 56. Entre los muertos está la directora Dawn Hochsprung, quien según las autoridades intentó someter al atacante.

La tragedia sumió en duelo al poblado de Newtown y colocó a la pintoresca localidad de 27.000 habitantes entre el mapa de las ciudades afectadas por las masacres que en los últimos años han revivido el debate nacional sobre el control de las armas sin lograr grandes cambios.

El sábado, Peter Lanza, padre del atacante, dijo en un comunicado que su familia está angustiada.

“Nuestra familia está de luto con los afectados por esta enorme tragedia. No hay palabras para expresar el pesar en nuestros corazones”, afirmó. “Al igual que muchos de ustedes, estamos entristecidos, pero luchando para hallar el sentido de lo que ocurrió”.

Las autoridades informaron que Adam Lanza no tenía antecedentes penales. Se cree que padecía algún desorden de personalidad, dijo un oficial que no quiso ser identificado por no estar autorizado a hablar del tema. Otro policía, que también habló bajo condición de anonimato, dijo que al joven se le diagnosticó Asperger, una forma leve de autismo.

La gente que padece este desorden casi siempre es muy inteligente y aunque pueden frustrarse fácilmente, no hay evidencia de vínculos entre el Asperger y el comportamiento violento, de acuerdo con los expertos.

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