Guía práctica para no meter la pata en WhatsApp

Cuando hablamos de nuevas tecnologías parece que todo son ventajas. En la era de los teléfonos inteligentes no dejamos de estar conectados ni un solo segundo y de un tiempo a esta parte, aplicaciones como WhatsApp o Telegram se han convertido en aquello que nadie – pero absolutamente nadie se puede perder. Ya hemos visto que existe la apnea del WhatsApp (la manía persecutoria de abrir la aplicación para comprobar si hay nuevos mensajes o simplemente para releer los antiguos).

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No en vano, nos pasamos el día conectados con nuestros amigos, estamos en decenas de grupos y todo – o casi todo – queremos whatsappearlo: desde el menú de mediodía al vestido que quieres comprarte o al último espectáculo que ha montado tu suegra. Cuchichear, chismorrear, cotillear. ¡Es la vida! WhatsApp es un hervidero de palabras y secretos que, si no somos cautos, puede jugarnos una mala pasada. ¿Has metido la pata alguna vez usando esta aplicación? ¿Has sido víctima de un malentendido? Pues no sufras: aquí tienes una guía práctica para no meter más la pata en WhatsApp.

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1. Ante todo, calma y sentido común

Estamos tan acostumbrados a comunicarlo todo o casi todo por WhatsApp que a veces nos parece que es mucho más fácil decir cualquier cosa por escrito que en persona. Pero, cuidado: las palabras son igual de hirientes y los conceptos se transmiten del mismo modo. Si hay algo que no dirías nunca en la vida real, tampoco lo digas por WhatsApp.

2. Ojo con las entonaciones

Tenemos caracteres diferentes y escribimos diferente. De hecho, todos hablamos y tenemos expresiones faciales o corporales muy particulares. Pasa lo mismo con la escritura, así que ten mucho cuidado, porque unas palabras dichas con toda la buena intención del mundo pueden caer como un dardo envenenado en el corazoncito de alguien. Moraleja: los temas complicados o sensibles, mejor tratarlos en persona.

3. Escribir más (y bien) es gratis

Ojo con las respuestas escuetas. A veces alguien nos cuenta algo o nos hace una pregunta importante y nos limitamos a responder con un OK. ¿Sabías que escribir más en WhatsApp no cuesta dinero? No seas perezoso y extiéndete todo lo necesario con tal de que tu interlocutor entienda lo que le estás diciendo. Él lo agradecerá y la comunicación será más fluida. Si esto puedes reforzarlo con un poco de ortografía de la buena, ya sería para darte un premio.

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4. Usa correctamente los emoticonos

No serás el primero ni el último que confunde el típico emoticono que llora de risa, con el que llora de verdad. Ahora imagínate que un amigo te comunica la muerte de un ser querido y tu le respondes con el emoticono que se está partiendo la caja, por haber creído que es un símbolo de llanto. Pues así con todos los demás: ten mucho cuidado, tu interlocutor puede quedarse a cuadros.

5. Los trapos sucios, en casa

Los grupos de WhatsApp no son un buen lugar para airear cuestiones privadas o discusiones que deberías guardar para casa. Imagínate que tu novio y tú compartís grupo con tus amigos y que os enzarzáis en una discusión sobre quién no pone nunca lavadoras, ni hace la comida, ni te es fiel. ¿Está feo, verdad? Sería como si en medio de una reunión en casa de unos amigos, os ponéis a discutir en vivo y en directo. Es exactamente lo mismo. Pues así con todas tus intimidades. Mejor guárdalas para ese espacio, tan público a veces, llamado “tu intimidad”.

6. Gestiona bien tus grupos

Y hablando de grupos: mucho cuidado con esto. Todos sabemos que un grupo siempre tiene un subgrupo para criticar al primero y que alguno de los miembros del primero, no está en el segundo. De ahí la necesidad de crear una conversación complementaria. Pues cuidado. No sea que te equivoques de pestaña y termines criticando sin piedad a ese pobre sujeto. Las críticas y los cuchicheos, mucho mejor en persona y con algo para picar de por medio.

7. Alcohol y nocturnidad, dos aliados pésimos

Y terminamos con otro consejo práctico que puede evitarte muchos problemas: si bebes, no whatsapees. Las consecuencias pueden ser nefastas. Parece que es de cajón, pero intentar resolver un problema o comunicarle a tu ex que quieres volver con él a las cinco de la madrugada y con unas copas de más puede convertirse en la peor equivocación de tu vida. Y así con todo. Piensa con la cabeza y recuerda, las cosas importantes: por la mañana y con la mente despejada.

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