Explosiones en el maratón de Boston deja 2 muertos y 100 heridos

Explosiones en el maratón de Boston deja 2 muertos y 100 heridos. Al menos dos personas han fallecido y otras 125 han resultado heridas tras dos explosiones en la línea de llegada del maratón de Boston. Una de las víctimas mortales es un niño de 8 años, según informa ‘The Boston Globe’. Además, hay al menos otros cuatro menores de edad hospitalizados en el hospital infantil de la ciudad

El jefe de policía de Boston, Ed Davis, confirmó que las dos detonaciones se produjeron a las 14.50 (20.50 hora de la Península) a menos de 100 metros de distancia la una de la otra. Las detonaciones ocurrieroncuando miles de atletas recorrían los últimos metros de la carrera. Sobre las 16.30 (22.30 hora peninsular). En un primer momento la policía de la ciudad informó de una tercera detonación en la Biblioteca JFK, pero poco después se ha descartado que este incidente esté relacionado con las bombas en la maratón.

La primera explosión se produjo en la esquina de las calles Boylston y Exeter cuando los corredores llevaban corriendo cuatro horas y nueve minutos. Casi a la vez, se produjo una detonación algo menor al otro lado de la calle que hizo estallar los escaparates de las tiendas y provocó una estampida entre los atletas que estaban a punto de concluir la carrera y entre quienes les veían llegar desde las tribunas junto a la línea final.

La policía de Boston ha acordonado por precaución varios hotelesdel centro de Boston al encontrar paquetes sospechosos que podrían esconder otros artefactos explosivos y miles de personas permanecen atrapadas en recintos de la zona a la espera de que las fuerzas de seguridad inspeccionen el lugar. El aeropuerto de la ciudad también ha cerrado mientras continúa la investigación y la policía recomienda evitar las aglomeraciones “hasta que la situación esté controlada”.

Los testigos cuentan que vieron corredores mutilados y cristales volando por los aires. En el momento de las explosiones, los atletas de elite ya habían concluido la carrera. Pero cientos de corredores aficionados no habían terminado y muchos no pudieron terminar.

Medidas preventivas

Barack Obama ha comparecido horas después del suceso desde la Casa Blanca para asegurar “que se llegará al final de este asunto” y que los “responsables de este acto serán llevados a la justicia”. El presidente de EEUU no ha ofrecido más detalles sobre lo ocurrido y ha evitado pronunciar la palabra atentado. “Todavía no sabemos quién ha hecho esto y por qué”, ha declarado.

Además, Obama ha confirmado que se han aumentado las medidas de seguridad en todo el país. Su administración está en permanente contacto con las autoridades locales. El presidente estadounidense ha hablado con el alcalde de Boston y con el gobernador de Massachusetts para ofrecerles la total colaboración de la Administración federal.

Aunque se desconoce el origen de las explosiones, las autoridades federales han desplegado por precaución unidades antiterroristas en torno a hoteles y lugares turísticos de ciudades como Washington y Nueva York. Sobre la hipótesis. Sobre la posibilidad de que se trate de un atentado, el portavoz policial de Boston, ha declarado que “cada uno saque sus propias conclusiones”.

Estas medidas preventivas ya se pusieron en práctica con ocasión de los ataques de Londres de julio de 2005 o de los atentados de Bombay (India) de noviembre de 2008.

Fiscal general de EEUU, Eric Holder, ordenó a los recursos del Departamento de Justicia para ser desplegados para investigar las dos explosiones el lunes cerca de la línea de meta del maratón de Boston, dijo un funcionario del departamento. La Administración Federal de Aviación ha restringido el espacio aéreo sobre Boston.

El de Boston es el maratón más antiguo de Estados Unidos y este año celebraba su 117ª edición. Al menos 91 españoles estaban inscritos en la prueba. Entre ellos el discapacitado Santiago Sanz, que se impuso entre quienes corrieron en silla de ruedas y que se encontraba “en el hotel donde se iba a celebrar la entrega de premios”, según explicó unos minutos después de las explosiones.

En la zona estaba también el científico español César Nombela, que reside en Boston y se encontraba en un bar ubicado en un centro comercial. ”Al producirse la explosión, la gente empezó a correr por los pasillos hacia la salida de emergencia y estalló el pánico dentro del bar. Los camareros salieron y todos salimos detrás. De las tiendas salían muchos dependientes y vimos a mucha gente llorar”, decía Nombela.

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