Es rival el Samsung Galaxy S9 para el iPhone X?

Casi medio año después de la presentación del iPhone X, Samsung por fin ha presentado sus primeros tope de gama de 2018 justo el día antes del inicio del MWC 2018. El Mobile World Congress de Barcelona ha sido el elegido para mostrar al mundo su última creación, los Samsung Galaxy S9 y Samsung Galaxy S9+. ¿Será suficiente para contrarrestar el furor iniciado con el flagship de Apple?

La respuesta de Samsung a un mercado polarizado por el iPhone X

2017 será recordado por muchas cosas, pero en lo que respecta al sector del smartphone, podría decirse que fue un buen año. Tras el varapalo del Note7, Samsung lamía sus heridas y resarcía a sus clientes con dos líneas exitosas, el Samsung Galaxy Note8 y el espectacular Samsung Galaxy S8. Aunque con el primero satisfizo a sus usuarios más premium, el S8 era y es un terminal con una gran relación calidad precio – sobretodo en los últimos meses -, un diseño precioso y fluido, como no podía ser menos en un móvil de esta gama.

 

Pero claro, llegó el iPhone X y ya nada volvió a ser como antes. Apple no fue el primero en iniciar el club de los smartphones de más de mil euros – de hecho fue la propia Samsung con su Note8 – , pero sí que ha demostrado que el iPhone X los vale. Aunque tampoco nos extenderemos en justificar la ley de la oferta y la demanda o cómo funciona el mercado, está claro que el iPhone X lo ha cambiado.

Un reconocimiento facial tan preciso que permite desbloquear el terminal o realizar pagos, un display infinito sin competencia por su calidad, su peculiar notch del que hasta Samsung se rió en su anuncio, un procesador biónico que emplea Inteligencia Artificial para el que la realidad aumentada es un paseo y que simplemente vapulea al resto de chips…¡incluso los Animojis!

Así, no es de extrañar que los fabricantes Android hayan buscado perfeccionar por todos los medios su reconocimiento facial y otras características, e incluso inspirarse descaradamente en su diseño. No hablamos de clones, que los hay, sino de firmas grandes como Xiaomi y su Mi Mix 2s o Huawei y su P20.

Pero la mayoría estábamos esperando con ganas la réplica de los coreanos, rival máximo de Apple. Y su respuesta ha sido contundente y de calidad, con un dispositivo que repite en lo que triunfó el Samsung Galaxy S8 pero mejora todas sus debilidades, especialmente en algunas que son fundamentales: su óptica y el reconocimiento biómetrico.

No nos engañemos, el S8 era un móvil fantástico, pero cuando compras un tope de gama, es normal que seas exigente. Sí, puede que haya mejorado en otras áreas como su flamante procesador Snapdragon 845, que Bixby sea más inteligente o una OLED de más calidad, pero estas dos cosas son vitales.

Con la llegada de la tecnología a todas las facetas de nuestra vida, no es de extrañar que los sistemas biométricos desplacen a las contraseñas porque simplemente, no podemos controlarlas todas. Mientras que el S8 contaba con un lector de huellas incómodo y un reconocimiento facial testimonial fácilmente engañable con una foto de carnet, el Samsung Galaxy S9 se ha puesto las pilas mejorando tanto la distribución del lector como con un Inteligent scan efectivo.

Y qué decir de la óptica. A día de hoy hemos alcanzado un nivel de rendimiento en los chips que sinceramente, el S8 o el iPhone 7 ya nos satisfacían y unas décimas de segundo no van a marcar la diferencia a nivel de usuario durante el día a día, pero la óptica es otra cosa. La fotografía móvil es una tendencia – no tienes más que echar un ojo a Instagram para comprobarlo con el hashtag #shotoniphone – y cuando alguien compra un tope de gama, espera unas cámaras a la altura, algo que por fin ha hecho Samsung con su línea S.

…se me olvidaba, los nuevos Samsung Galaxy S9 tienen también Animojis.

¿Es rival el Samsung Galaxy S9 para el iPhone X?

La verdad es que la rivalidad Samsung – Apple es algo así como el Barça – Real Madrid, cuestión de gustos. En cuanto a diseño y características, estamos frente a un tope de gama exquisito, apetecible para cualquiera porque lo tiene todo: un buen display, manejabilidad, buena cámara, potencia, es bonito…¿quién podría resistirse a eso?

Personalmente, soy una devota total de iOS, por eso simplemente no creo que eligiera un terminal Android. No soy la única en esto: muchos usuarios cuando prueban un iPhone, ya no tienen vuelta atrás.

Puede que no te guste la rigidez y hermetismo de iOS, pero no se puede obviar que incluso el Samsung Galaxy S8 no era compatible con el actual Android 8.0 Oreo hasta hace poco y hay algo que que es innegociable en un móvil: la seguridad. Y por supuesto, si compras un tope de gama, qué menos que contar con soporte de actualizaciones unos años, algo que los coreanos deberían cuidar más. No todo es vender, también hay que preocuparse de dar un buen soporte.

No obstante Samsung cuenta con una gran ventaja: el precio. Sí, ya sé que ahora mismo los nuevos Samsung Galaxy S9 cuestan mil euros, pero en un par de meses podremos adquirirlos por mucho menos, lo que constituye una auténtica ventaja competitiva cuando Apple presente los iPhone de 2018.

En definitiva, Samsung logrará buenas ventas como ya hiciera el año pasado, pero no creo que el Samsung Galaxy S9 sea razón suficiente para que un usuario que tenga el Samsung Galaxy S8 cambie de terminal y por supuesto, no creo que nadie con un iPhone X hiciera lo propio. Otra cosa son aquellos que cuenten con móviles más antiguos, pero en estos casos la competencia es feroz, no solo con Apple y sus iPhone, sino también con las propuestas de Xiaomi, OnePlus o Huawei, por poner algunos ejemplos.

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