Cosas que dan mucha rabia de WhatsApp

Usamos WhatsApp a diario. ¿Cuántas veces al día abres la aplicación para comprobar si tienes mensajes? ¿Cuántos mensajes mandas al día? Una cosa está clara: WhatsApp es una aplicación muy útil, pero lo cierto es que tiene algunas cosas que nos ponen de los nervios.

Hoy hemos querido recopilar en un top ten todas aquellas cosas de WhatsApp que dan mucha rabia. ¿Qué hay de esas madres, tíos, cuñados y abuelos que meten sus manos en la dichosa aplicación para hacernos la vida imposible? ¿Qué hay de esos vídeos de gatitos horteras que algunos y algunas se empecinan en mandar?

Hoy repasamos las diez cosas que más rabia dan de WhatsApp. ¿Te sentirás identificado con alguna de estas?

1. Tu interlocutor se pasa media hora escribiendo y acaba respondiéndote OK

Un clásico entre aquellos que todavía no dominan el teclado del móvil. Eso o que tienen serios problemas de expresión. Estás esperando con impaciencia la respuesta de tu interlocutor, que parece que hace media hora que está tratando de escribir el mensaje de su vida. Pero lo único que obtienes como respuesta es un escueto OK.

mensajes whatsapp rabia2. Has escrito algo muy, pero que muy importante, pero te responden OK

Dentro del capítulo de los interlocutores de pocas palabras también están estos. Resulta que te has currado un mensaje larguísimo e importante. Por ejemplo: le has dicho a tu compañero de piso que estás harto de que no haga los baños, de que se zampe tus yogures sin avisar, de que te obligue a ver Gran Hermano en televisión o de que deje sus calzoncillos repartidos por la casa. ¿Puede haber algo que dé más rabia que un OK como respuesta?

3. Te han mandado un audio, pero no dicen nada

Muy típico de especies que no dominan WhatsApp, pero hacen todo lo posible por sobrellevarlo. Lo intentan tantas veces como pueden: pulsan el botón de grabar audio, pero no hablan. Es así como acabas escuchando hasta al final una decena de audios que no contienen nada. Nada de nada.

4. Lo peor de todo, que se crean que no están grabando

A veces puede que ni tan siquiera sepan que están grabando. Es entonces cuando recibes un inocente mensaje de tu suegra hablando mal de ti a traición.

Cuidado, que a veces son los más pequeños de la casa los que pueden jugarnos malas pasadas. Pescan el teléfono cuando menos te lo esperas, pulsan el botón de audio y… ¡sorpresa! Acaban grabando (y enviando) una completa conversación poniendo a parir a vuestros amigos. Y ya no hay nada que hacer.

5. No les da la gana de leer tu mensaje, y lo sabes

Esa típica persona que pasa de ti con todo el morro. Le has mandado un mensaje importante, pero todavía no lo ha leído. Y eso que se ha conectado una y mil veces. De hecho, según su hora de conexión, se ha conectado hace apenas un minuto. Uy, ¡y ahora está en línea!

6. No tiene configurados los tics azules, ni la hora de conexión

Ya sabes que en WhatsApp hay dos tipos de personas. Los que no dejan ver a los demás cuándo han recibido un mensaje o la última vez que se han conectado y los que sí. Los primeros, personalmente, dan mucha rabia.

Los datos de conexión dan información primordial a la hora de conectarse con una persona. Como por ejemplo, saber si responderá pronto y si es viable contactar con ella a través de WhatsApp. O si es mejor hacerlo directamente mediante llamada.

whatsapp mensajes 7. La suegra que acaba de descubrir WhatsApp

¿Te acuerdas de la pesadilla de los Power Point de puestas de sol y buenos deseos? Todo eso pasó cuando nuestros padres y abuelos descubrieron el poder del correo electrónico. Pues bien, ahora han descubierto el poder de WhatsApp. Y quieren hacértelo saber.

Prepárate para recibir una avalancha de vídeos de perritos, montajes sobre política sin gracia, sketchs de Los Morancos y demás cosas viejunas. ¡Te van a llenar la memoria!

8. Los bulos y mensajes en cadena que te manda tu cuñado

En Mercadona te dan un vale de 100 euros. Dicen que en Zara sortean 500 euros en modelitos. Ojo, que el nivel de alerta terrorista se ha elevado. ¿Los reconoces, verdad? Son los bulos y mensajes en cadena que tu cuñado te manda a través de WhatsApp. Y no dejará de mandártelos.

Es una lucha infructuosa: no pierdas el tiempo contándole que son mensajes que no debería compartir. La verdad de un cuñado es universal, todopoderosa y va a misa. Lo único que puedes hacer para vengarte es darte el placer de silenciar sus mensajes. Durante un año.

9. Los memes que llevan medio año en circulación

También los acostumbra a mandar el cuñado. O la suegra. Son los memes que llevan en circulación desde hace más de medio año y que ya has borrado de la memoria de tu teléfono una docena de veces.

Pues bien, tus parientes políticos siempre estarán ahí para recordártelo: ¡Mira, mira, qué risa esto que me han mandado! Esta ahí. Es un meme eterno. Y es entonces cuando por enésima vez maldices a los creadores de WhatsApp y los 64 GB de memoria de tu dispositivo, que pensabas que ya eran suficientes…

10. La madre que envía mensajes a la 1:30 de la madrugada

Y tú tenías el móvil encendido. Los grupos de WhatsApp son ese otro invento del demonio que aunque alguna vez hayas pensado que podría resultar útil, ahora querrías eliminar de la faz de la Tierra. Están los grupos de WhatsApp de familiares, los de los equipos de fútbol, los grupitos de amigas, las comunidades de vecinos… Los hay de todas las formas, gustos y colores.

Capítulo aparte se merecen los grupos de padres y madres del cole de tus hijos. Suelen llenarse de mensajes, fotos y preguntas caprichosas, como por ejemplo… ¿De qué color llevarán las zapatillas vuestros hijos en la excursión al zoológico? O… ¿alguien traerá plátano mañana para desayunar?

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