Cómo recuperar la confianza después de una infidelidad

Cómo recuperar la confianza después de una infidelidad.  Si tu pareja te ha engañado y has decidido perdonarle, lo mejor es que lo hagas con todas las consecuencias. Cada caso es diferente y no se pueden aplicar las mismas reglas a todas las relaciones.

Influirá notablemente cómo ha sido la infidelidad y, sobre todo, cuánto ha durado. No es lo mismo un desliz de una noche a que haya tenido una relación paralela a la vuestra. Asimismo, el tiempo que lleves con tu pareja hará que la confianza en ella sea más sólida y luches por superar las crisis que vayan surgiendo.

En primer lugar, lo que debéis hacer es hablarlo con total sinceridad y no dejar ninguna pregunta en el tintero. La única forma de poder entender al otro es manteniendo una conversación y abriendo tus sentimientos para que pueda entender nuestro punto de vista.

Una vez hablado, si tomas la decisión de perdonarle y concederle una segunda oportunidad, debes ser capaz de perdonar y olvidar. Es decir, no puedes estar echándoselo en cara constantemente porque acabará desgastando vuestra relación sin poder soportar el peso de la traición.

No te sientas inferior a tu pareja

Un error muy común es autoculparse a uno mismo por no haber sabido estar a la altura del otro. No debes dejar que ese tipo de pensamientos inunden tu cabeza. Si está arrepentido/a y quiere retomar lo vuestro es porque se ha dado cuenta de lo que tenía cuando estaba a punto de perderlo. La infidelidad no siempre es con alguien perfecto exento de defectos ni mucho menos, seguramente haya sido un desliz en el que se ha dejado llevar sin pensar en las consecuencias.

Es inevitable que te ronden las dudas y se necesita tiempo hasta poder recuperar la confianza que existía entre ambos antes del engaño. La infidelidad activa nuestro nivel de control sobre el otro y aumenta enormemente los celos. Una cosa es estar más atenta de lo que hace tu pareja y otra cohibirle y acotar su libertad.

No te obsesiones en buscar culpables. Una vez ya ha pasado, es mejor no indagar y querer ajusticiar a alguien. Nunca sabes la información que conocía la amante y es mejor no saber nunca exactamente quién tuvo más parte de culpa, porque además, casi seguro cada uno defenderá distintos puntos de vista.

Los amigos no son siempre buenos consejeros. La primera reacción cuando se enteran es criticarle como nunca antes lo habían hecho y apoyarte para que pongas fin a la relación. En esos momentos tu personalidad es muy vulnerable y tu corazón y tu cabeza no opinan igual. Es cierto que debes mostrarte afectada para que el otro se dé cuenta del error tan grave que ha cometido, pero a veces la gente se merece otra oportunidad. Todo dependerá de cómo se esfuerce por recuperarte y de lo arrepentido/a que esté de sus actos. Las amistades muchas veces no saben ponerse en tu lugar y sólo ven el lado de ladignidad y el orgullo que debes sacar a relucir.

Hay parejas a las que la infidelidad fortalece su relación y hace que se valoren más el uno al otro. Todos somos humanos y sabemos perfectamente que no valoramos bien lo que tenemos hasta que lo perdemos. Por ese motivo cuando tu relación ha estado en la cuerda floja, a veces hace que aprendas de los errores yaprecies más a tu pareja. Eso sí, bajo ningún concepto la infidelidad se puede considerar algo positivo. La humillación es díficil de perdonar y más aún de asumir.

El tiempo será el encargado de decidir vuestra relación. No pienses que la confianza se va a recuperar de un día para otro, no te frustres, porque se necesita tiempo. Si tienes claro que quieres seguir adelante con lo vuestro, debes apartar el odio, la venganza y el rencor por completo, porque de lo contrario no conseguirás perdonarle nunca.

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