Claves para eliminar la Celulitis

Claves para eliminar la Celulitis. La celulitis es un transtorno circulatorio que impide el correcto drenaje de las células grasas, lo que supone la acumulación en torno a éstas de sustancias de desecho y por tanto, su consecuente aumento de tamaño y rigidez. Esto finalmente se traduce en la temida “piel de naranja” de caderas, glúteos y muslos.  A continuación te contamos todo lo que debés hacer para terminar con la piel de naranja.

Es sin duda nuestro mayor complejo, pero, ¿qué es realmente la celulitis?

La respuesta es que no consiste únicamente en lo que conocemos como “piel de naranja”, sino que este síntoma es tan sólo una exteriorización de un problema algo más complejo.

Se trata de un transtorno circulatorio que impide el correcto drenaje de las células grasas, lo que supone la acumulación en torno a éstas de sustancias de desecho (agua, urea…) y por tanto, su consecuente aumento de tamaño y rigidez. Lo que finalmente se traduce en la temida “piel de naranja” de muslos, rodillas, caderas y glúteos.

Entonces, ¿qué podemos hacer para tratarla?

1. Cuidá tu alimentación
Transtornos hepáticos, sobrepeso o estreñimiento son tus peores enemigos en la lucha contra la celulitis. Por eso, para combatir la retención de líquidos apostá por alimentos ricos en potasio (frutas: banana, palta y melón; verduras: repollitos de Bruselas, coliflor, espinacas, zanahoria…), en fibra y desintoxicantes (alcauciles, manzanas, peras…). Y recordá no abusar de la sal.

2. Hidratate
Es importante que estimules el mecanismo natural de eliminación de residuos de nuestro organismo bebiendo mucha agua. La cantidad recomendada es de 2 litros diarios.

3. Stop tabaco
Sabemos que es un hábito nada saludable, pero además no contribuye a nuestra estética. Dejá de lado los cigarrillos y el consumo excesivo de alcohol y tu piel te lo agradecerá.

4. Hacé ejercicio
La capa intermedia de grasa de nuestro cuerpo puede eliminarse practicando algo de deporte. Caminar media hora cada día y olvidarte del ascensor para subir las escaleras es un buen comienzo. Y si sos de las que se aburren en el gimnasio olvidate de las máquinas y probá clases colectivas como aerobic, step o spinning (bicicleta estática al ritmo de la música y con diferentes fases de intensidad).

5. Una buena exfoliación
Antes de aplicar cualquier producto anticelulítico recordá que para conseguir una mayor y más efectiva penetración de los mismos es preciso que elimines las células muertas de la piel que obstruyen los poros. Para ello, utilizá exfoliantes en formato gel o en toallitas como tratamiento previo.

6. Anticelulíticos
No es sólo que los anuncios de estos cosméticos sean cada vez más convincentes, sino que la tecnología avanza, afortunadamente, a pasos agigantados en este ámbito. Lo mejor es que ya combinan los 4 ingredientes fundamentales: estimulantes, que provocan la metabolización de las grasas; inhibidores, que evitan que las células grasas engorden en exceso; reestructurantes, que devuelven elasticidad a esas células y drenantes que ayudan a eliminar toxinas y a evitar la retención de líquidos.

7. El secreto está en la constancia
Debés aplicar los anticelulíticos todos los días (también cuando dejes de ponerte la biquini) y en dos sesiones: por la mañana y por la noche. Lo ideal es hacerlo después de la ducha, ya que tus poros estarán abiertos, y extenderlos con un suave masaje (circular, en el sentido de las agujas del reloj, en vientre y nalgas y ascendente en brazos, piernas y muslos).

8. Elegí el producto que mejor se adapte a vos
La oferta es muy amplia: cremas; sérums y ampollas, que se absorben rápidamente y tienen una mayor concentración de activos; complementos alimenticios, que aportan vitaminas y minerales beneficiosos para el organismo pero que deben combinarse con alguno de los anteriores; con efecto térmico, que estimulan la circulación saguínea…

9. Masajes y tratamientos complementarios

Una buena ayuda son los masajes conocidos como drenajes linfáticos que estimulan el flujo de la linfa, un compuesto similar al plasma sanguíneo que arrastra las toxinas, gérmenes… También es recomendable la presoterapia, en la que envuelven al paciente en una especie de traje de neopren que emite distintas ondas de presión para reactivar la circulación sanguínea; y la mesoterapia, en la que se inyectan medicamentos específicos para diluir cúmulos de grasa.

10. ¿Y si me hago una liposucción?
La liposucción es una operación estética que no elimina la “piel de naranja” sino que se trata de una alternativa para eliminar la capa de grasa más profunda acumulada en zonas localizadas del cuerpo. Así que antes de decidir nada, consultá a un especialista.

Fuente: Contexto

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