Angela Merkel espiada a través de su BlackBerry z10

Angela Merkel espiada a través de su BlackBerry z10. Tras los escándalos de espionaje que nos azotan las últimas semanas y que proceden de EEUU, ahora surgen las dudas con respecto a la seguridad de la telefonía móvil. Siempre se ha puesto en entredicho, sobre todo en algunas aplicaciones, que nuestras comunicaciones fueran seguras, pero si no podemos hablar tranquilos y confiados con nuestro terminal, ¿dónde está la seguridad?

Angela Merkel blackberry z10

Todo esto surge ante la incredulidad de quienes se creían, si cabe, más poderosos, como es el caso de la cancillerAngela Merkel, puesto que presuntamente ella habría sido una víctima más en las actividades de espionaje que se estarían llevando a cabo desde EEUU. Por si todo esto fuera poco, resulta que el terminal intervenido es su BlackBerry z10, un dispositivo equipado con cifrado Secusite para asegurar que no puede tener su teléfono intervenido, algo que parece no haber sido suficiente.

Parte de la polémica también se centra en el terminal del que disponía la señora Merkel. Supuestamente las llamadas telefónicas intervenidas de la Canciller fueron anteriores a la adquisición de su nueva BlackBerry, como se ha sabido en los documentos en los que figuraba su antiguo Nokia 6210, aunque resulta que también podían haber estado llevando a cabo escuchas en el BB z10.

BlackBerry sospechosa

En toda esta aventura de espías entre los países desarrollados, no podían faltar las especulaciones sobre que las empresas también estuvieran metidas en el asunto. Así, hay quienes quieren abrir la perspectiva sobre este tema y apuntan directamente al doble interés político y empresarial en este juego.

De este modo, EEUU que usa BlackBerry casi como “teléfono oficial” del país, habría animado a los demás líderes a usar estos terminales para tener un mayor acceso a los datos privados y las escuchas telefónicas.

Por eso no es de extrañar que en EEUU estén tan atentos a los movimientos que realiza BlackBerry. De hecho, hace unas semanas, cuando se supo del interés de la china Lenovo por la compañía canadiense, no hubo una gran acogida, entre otras cosas porque pasarían de ser los espías a los espiados, y no debe hacer mucha gracia a la Administración Obama que los chinos accedan a las conversaciones a las que presuntamente ellos estaban accediendo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *