¿Ahorra batería desactivar el Bluetooth y el WiFi?

Todos nuestros móviles cuentan con conectividad WiFi y Bluetooth. Por supuesto, también cuentan con el gran defecto de que su autonomía no supera, en el mejor de los casos, los dos días, como ocurre con todos los smartphones. Algo que siempre se dice es eso de que siempre que sea posible es bueno desconectar el WiFi y el Bluetooth. Pero, ¿realmente ahorra batería desactivar el WiFi y el Bluetooth?

WiFi y Bluetooth

El WiFi y el Bluetooth son dos tecnologías de conectividad inalámbrica. Por lo general, el WiFi lo utilizamos para conectarnos a redes de conexión a Internet fijas que comparten su conexión por medio de un router. El Bluetooth lo utilizamos para conectar directamente dos dispositivos, como auriculares, teclados o mandos de videojuegos.

Desde un punto de vista teórico, estas dos tecnologías, activas, consumen energía. Y sí, lo cierto es que es así. Sin embargo, ¿de verdad tenemos que preocuparnos por desactivar estas tecnologías siempre que sea posible? La respuesta es que en realidad, casi nunca debemos darles importancia.

En un caso en el que no tengamos nada de batería y sea imprescindible conservarla, quizás sí será ideal que tratemos de desactivar estos dos sistemas de conectividad inalámbrica. Pero solo cuando de verdad sea imprescindible conservar batería y el Bluetooth y el WiFi no los vayamos a utilizar para nada. De forma normal, es mejor dejarlos activos.

Batería Portada

El WiFi nos puede ayudar a ahorrar batería

Es que en realidad el WiFi puede ayudarnos a ahorrar batería. ¿Cómo es posible que algo que consume energía, pueda hacer que ahorremos batería? Pues porque si cuando consume energía funciona de forma correcta, hará que otros sistemas del móvil gasten menos batería. Es el caso de la conexión móvil 3G o 4G. Estas conexiones gastan mucha más batería. Si estamos conectados por nuestra red móvil gastaremos más batería, y más aún si estamos en una zona de poca cobertura y nuestro móvil tiene que estar constantemente elevando la intensidad de la señal para captar cobertura de las antenas. El gasto de batería se reduce si en lugar de tener una conexión móvil activa, el smartphone está conectado al WiFi del trabajo, por ejemplo, o al de casa. Si de camino al trabajo decides apagar el WiFi porque durante el trayecto no lo vas a utilizar, y luego al legar a tu trabajo olvidas activarlo, lo que vas a gastar en muy poco tiempo ya será superior a la batería que habrá gastado el WiFi por estar en espera. Conclusión, deja el WiFi activo. Casi siempre ahorra batería más de la que gasta.

WiFi Portada

Bluetooth de bajo consumo energético

Antes el Bluetooth consumía mucha más batería. Ahora el Bluetooth ya no consume tanta energía, además de que la conexión es mucho mejor. Tanto es así que podemos escuchar música de alta calidad utilizando el Bluetooth como medio de conexión. El sistema de conexión actual es BLE, Bluetooth Low Energy. Es un sistema de conexión que gasta muy poca batería solo por estar conectado. Podemos tener conectadas pulseras inteligentes, relojes, auriculares… Claro está, el momento en el que estamos reproduciendo música, está gastando batería, pero igual que si lo tenemos conectado por cable, o de una forma muy parecida. La clave está en que desactivarlo cuando no lo tenemos conectado a nada no tienen mucha lógica. Es tan poca la batería que gasta, que solo el tener la pantalla encendida para poder acudir al ajuste rápido de Bluetooth y desactivarlo puede que gaste más energía.

Bluetooth 5

Olvídate de los gestores de batería

Pero todavía hay algo que es peor que estar siempre atento de si el Bluetooth o el WiFi están activados, lo que consumirá ya de por sí más batería por lo que hemos dicho. El gasto de la pantalla, y el gasto de activar y desactivar estas tecnologías de conexión ya suponen un consumo de batería importante, más que el dejarlos activados. Sin embargo, si además de esto instalamos un gestor de batería que se encarga automáticamente de desactivar el WiFi y el Bluetooth, entonces ya sí que habremos acabado por completo con cualquier razonamiento lógico.

Pensemos en que estas aplicaciones tienen que estar en permanente ejecución. En ocasiones son aplicaciones que utilizan el GPS para determinar cuándo activar el WiFi. Cuando localiza que hemos llegado al trabajo, activa el WiFi. Ya… ¿y lo que gasta con el GPS? Pero supongamos que no utiliza el GPS, sino que simplemente se limita a desconectar el WiFi y el Bluetooth cuando llevamos media hora sin utilizarlo. Solo el que la aplicación esté activa para poder estar monitorizando los tiempos ya consumirá más batería.

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